Articulo 3 de filosofía:
La conducta de cada sexo
Este texto publicado el 10 de junio de 2017 por Catherine Vidal aborda el tema de los comportamientos asociados a cada uno de los sexos, afirmando la falsedad de estas conductas como una mera adquisición de estos prejuicios por parte del entorno social y cultural. Cabe destacar que el artículo se apoya fundamentalmente en conocimientos biológicos, especialmente de la neurociencia, aparte de argumentos de otros autores especializados en el tema.
A lo largo el tiempo se ha introducido en nuestro pensamiento ideas que nunca hemos cuestionado, por el simple hecho de creer en su veracidad sobre la conducta y personalidad que tienen todos los individuos de cada uno de los dos sexos. Un ejemplo claro sería pensar simplemente que el hombre es mejor en las matemáticas que las mujeres. Estos prejuicios introducidos por el entorno social y cultural se niegan al investigarlo biológicamente, ya que los individuos de un mismo sexo no tienen una misma mentalidad inmutable, sinó que en el cerebro se desarrolla nuevas estructuras cerebrales dependiendo de las experiencias vividas (plasticidad neuronal). Entonces cada mujer o hombre puede tener o no la actitud a la cual es vinculada, es decir, cada individuo es un mundo diferente.
Estos prejuicios del sexo se introdujeron ya hace más de cien años para fomentar la superioridad del hombre frente a la mujer, afirmando su superior inteligencia por el mero hecho de tener un cerebro más grande, por tanto, existían diferencias entre el cerebro del hombre y el cerebro de la mujer . Sin duda alguna, esta afirmación es bastante cuestionable. Actualmente estos conceptos se rechazan totalmente. Solo se diferencia el cerebro de una mujer al de un hombre por los procesos que desarrollan el cerebro de las mujeres para controlar la ovulación, siendo claro la ausencia de este proceso en los hombres.
Todas las personas del mundo sufren el proceso de la plasticidad cerebral, el cual el cerebro cambia constantemente al formar nuevas estructuras neuronales diferentes según las experiencias vividas y el aprendizage. Esto se ve tanto en los adultos como niños, aunque más en la segunda opción ya que su cerebro está en vía de desarrollo. Resulta increíble como la plasticidad cerebral causa que cada cerebro sea diferente, por tanto, cada uno de los cerebros será único. Cada persona tendrá una personalidad, comportamiento y conducta únicos que la diferencia del resto de personas. Además de la capacidad intelectual y confirmamos que todo depende del entorno social y cultural.
Una de las conductas que aporta la plasticidad cerebral es la identidad sexual. Que en un principio no se tiene hasta que desarrolla por plasticidad cerebral estructuras nerviosas a partir del entorno social y cultural, identificándose como un hombre o mujer . Entonces podríamos decir que la identidad sexual de una persona depende sobretodo en los padres que se encargan del entorno del bebé, como la ropa, los juguetes, la habitación...
Otro factor que se cree que influye en el comportamiento de una persona aparte de la plasticidad cerebral son las hormonas como la oxitocina y la testosterona. Por una parte a la oxitocina se le atribuye ser responsable del comportamiento social, relacionada con los vínculos, el amor... Por otra banda a la testosterona se le atribuye la conducta violenta, la atracción sexual... Aunque esto son simples falsos rumores, debido a que en ninguna prueba realizada previamente ha resultado beneficiosa para esta hipótesis. Por lo tanto, son hormonas que solo cumplen ciertas funciones metabólicas que no tiene nada que ver con la conducta humana.
Otro argumento que niega que las hormonas afecten a la conducta humana es debido al gran control que tienen los seres humanos de controlar las zonas del cerebro relacionadas con las emociones y sentimientos capaz de contradecir los instintos causados por las hormonas. Esta habilidad que tienen los humanos es debido a su gran córtex cerebral desarrollado tras la evolución de la especie anterior para llegar al homo sapiens, lo que lo diferencia del resto de animales.
Estos avances se han descubierto gracias a la ciencia, pero tampoco podemos utilizar como contexto la biología para negar la igualdad de los seres humanos tanto si eres hombre como mujer. Tener un tipo de hormona no quiere decir que estés más cualificado en un trabajo y , por tanto, tengas que realizarlo. Tenemos que centrarnos tanto a nivel biológico como el estudio de la sociedad y cultura para ver que un sexo no marca un patrón de conducta único incuestionable, además hay que negar todo prejuicio surgido por las ideas del pasado que afirman la superioridad del hombre. Son simple suposiciones erróneas que aún continúan y tienen que desaparecer. Sin embargo, la sociedad es cada vez más consciente del mal que causa estas suposiciones.
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